
"Cuando el oficialismo clausura el diálogo y selecciona la agenda a su medida, el quórum deja de ser una certeza para convertirse en el último refugio de la representación democrática."









Después de 14 años gobernando la provincia, con tres renegociaciones petroleras, un mega crédito del Plan Castello y viviendo en una provincia con lagos y ríos majestuosos de agua dulce, seguimos sin agua en muchos barrios y parajes de Río Negro.
Hablamos de algo elemental para la vida, pero jamás se planificaron obras estructurales de fondo. No se hicieron acueductos, como sí se hizo en 1973 con el acueducto de Arroyo Los Berros a Sierra Grande.
Para dimensionar la desidia: hace más de dos mil años los romanos construían acueductos de más de 400 kilómetros, y hoy el gobierno de Río Negro no puede llevar agua a un barrio que está a 100 metros del río como Balsa Las Perlas.
En pleno siglo XXI, los vecinos desesperados terminan haciendo conexiones clandestinas y apenas logran que les lleguen dos gotas de agua.
En el Presupuesto 2026 votamos un mega endeudamiento para obras de agua, pero lejos de apurar las licitaciones, se toman todo el tiempo del mundo, como si la gente no necesitara agua de manera urgente.
La falta de agua en los barrios también genera un gasto enorme para los municipios, que —aunque no es su responsabilidad— deben alquilar camiones cisterna para llevar agua a los vecinos, porque no pueden abandonarlos como lo hace la Provincia.
Esta situación se repite en Allen, Cipolletti y General Roca, con intendentes de distintos colores políticos, pero todos padeciendo la misma desidia de Aguas Rionegrinas.
Y lo más grave: Playas Doradas y Sierra Grande están sin agua en plena temporada de verano, afectando a vecinos, trabajadores y turistas, y demostrando una vez más la falta total de planificación y respuesta del gobierno provincial.
El agua no puede esperar.
El agua no es un lujo.
El agua es una obligación del Estado provincial.
Luciano Delgado Sempé, legislador rionegrino por Vamos con Todos



"Cuando el oficialismo clausura el diálogo y selecciona la agenda a su medida, el quórum deja de ser una certeza para convertirse en el último refugio de la representación democrática."
























