240º aniversario de Viedma

Reflexionar mucho más que celebrar

viedma, basura

En el marco del 240° aniversario siento adecuado el momento para reflexionar sobre la realidad de nuestra amada capital, más que aquel vinculado a la celebración.

Están transcurriendo tiempos complejos para toda la comunidad Viedmense. Es necesario ir al grano y hacer referencia al flagelo de las drogas que golpea en nuestra ciudad a diversos sectores de la sociedad mostrándonos un abanico tan amplio e innumerable de actores dentro de cada uno de los estratos sociales. Cierto es que la mayor preocupación nos la traen nuestros jóvenes cuya contención insuficiente o nula por parte del estado, deriva en un camino que comienzan a transitar y que lamentablemente se convierte en un laberinto del que no logran salir. Sumado a lo dicho, responsables directos que miran para otro lado, haciendo la vista gorda y permiten deliberadamente la comercialización de sustancias que arruinan las vidas de nuestros pibes y pibas, ante la pasiva observación de todas y todos. Indignante es que nadie haga nada cuando a cualquier hora, de noche o a plena luz del día y en cercanías de los diferentes espacios físicos en los que trabajan quienes deben estar al servicio de la comunidad, exista el obsceno mercado de las drogas. Una mención especial en este caso, le cabe a la justicia, la cómplice.

Por otra parte, debemos decir, dentro de las infinidad de cuestiones que hacen de Viedma, una capital que no se condice con lo que debiera ser, que la precariedad laboral existente, que tampoco distingue edades, no alcanza ni siquiera para salir del pozo en el que a incontables familias, los ubica dentro de la pobreza. Como si esta situación no bastara, más desalentador aún es el panorama para todos los desempleados absolutos en Viedma (de los cuales no existe número fehaciente) que sólo llenan sus días de desesperanza y changas. 

A este cuadro de situación alarmante se le suman, por las razones mencionadas y por otras que no tienen asidero real, la inseguridad en aumento, la que nos quieren hacer crecer cada vez que se consulta, que ha disminuido. ¿Realmente piensan que los ciudadanos somos tontos?. El desamparo de quienes pretenden vivir en paz y no lo logran, dan una gran tristeza a todas y todos los que apostamos, por amor y por pertenencia a Viedma, y que sabiendo que jamás nos moveríamos de acá, vemos por delante la oscuridad total, si es que esto continua de esta manera.

En otro orden, uno no deja de sorprenderse ante la ceguera de quienes destinan millones para el arreglo de plazas o cuestiones de menor calibre, intrascendentes e insignificantes en cuanto a la afectación en la vida cotidiana de la población. Es en esta toma de decisiones, donde la ineptitud queda al desnudo, aparte de ser claramente una definición ideológica incontrastable, nefasta.

En este difícil contexto solo nos queda, supongo, como ejercicio, intentar ser solidarios con el otro. Somos una gran capital, tenemos por naturaleza condiciones que indefectiblemente nos hacen pensar que el rumbo debe modificarse para poder vivir mejor, y en ello está nuestro plus, nuestra luz. El río, el mar, el IDEVI no nos dejan claudicar en nuestros sueños, sabemos que acá esta todo dado para ser la gran capital que merecemos ser. Nuestra ciudad tiene potencial para su expansión hacia donde se mire y también el recurso humano para su crecimiento.

Por el presente que nos atraviesa me permito en este caso, ser crítico y dejar para otros tiempos cualquier manifestación de festejo. Ojalá en poco tiempo podáramos modificar este dramático pasar y ahí si festejar. Que estos días de sol no nos alejen de la realidad. Festejaremos el cumpleaños de Viedma de manera genuina cuando nuestros vecinos no sufran el frío, cuando el hambre no invada los pequeños espacios de chapas, lonas y maderas donde nuestros bebés, pibes, mujeres, abuelos y hombres se refugian intentando esquivar el clima hostil. Ese día vamos a festejar como se debe, el día que se les devuelva a quienes hoy sienten haberla perdido, la dignidad que se merecen, la que les arrebataron.

NICOLAS ARIEL ABELLEIRA TAPIA

32049598

Estimados Lectores: la intención es que éste sea un espacio para la opinión, el debate, y la libre expresión. NOTICIAS RÍO NEGRO no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite. Los comentarios agraviantes pueden quedar ocultos. Aprendamos a comentar con educación. Muchas gracias.