Macri pasó por Bariloche para respaldar al Pro y aseguró que Weretilneck es “un kirchnerista más”

mauricio macri, juan martin

Mauricio Macri volvió a cruzar el Nahuel Huapi para llegar a Bariloche con la misión de respaldar a los dirigentes de Juntos por el Cambio. La excusa fue el primer Foro Federal de Legisladores Patagónicos del Pro que le permitió contar con un auditorio colmado en el hotel Inacayal. Desde allí le habló a los suyos durante más de una hora y les dejó varias definiciones de cara a los desafíos electorales que propone este 2023.

La escena fue similar a la de otras presentaciones. Dos sillones que ayudaron a recrear un living, un ambiente relajado y la presencia del legislador Juan Martín como moderador. Hubo aplausos, varias selfies en su camino de salida del salón y hasta una foto grupal en la terraza. Luego llegaría el turno de una breve rueda de prensa.

“Tenemos que relacionarnos con países que respetan la democracia, los Derechos Humanos, la libertad de la gente”, deslizó ante el inminente arribo del dictador venezolano Nicolás Maduro a la Argentina y consultado acerca de las relaciones internacionales con Cuba. “A partir de la libertad podemos construir la argentina que todos merecemos”, agregó.

Ya volcado a la política regional, confió que Bariloche es una ciudad “muy difícil” porque, según afirmó, se encuentra “muy tomada por la prebenda, los privilegios, el mundo municipal, a costo de que nunca haya recursos para hacer las obras que hacen falta”.

En el marco de las críticas a la gestión de Juntos Somos Río Negro también se refirió al “gran acuerdo rionegrino” que presentó ese espacio en conjunto con sectores del PJ, Nuevo Encuentro y el Frente Renovador, a la espera de sumar a parte del radicalismo en algunas semanas, y reconoció que el senador Alberto Weretilneck es una de sus “grandes desilusiones”.

Macri dijo que durante su presidencia apostó por el entonces gobernador y que incluso lo ayudó a poner a Río Negro en el mundo, “a construir un Estado al servicio de la gente y hoy ha demostrado que es parte del problema, no de la solución”. Y continuó con las críticas porque garantizó que la provincia “no tiene futuro” de la mano de Weretilneck, a quien acusó de haberse transformado “en un kirchnerista más que pone en discusión a la Corte Suprema de la Nación”.

“No hay futuro por ahí”, continuó acerca de una posible victoria de JSRN en las provinciales del 16 de abril y comentó que el “cambio profundo” llegaría de la mano de Aníbal Tortoriello, quien comparte fórmula con Juan Pablo Álvarez Guerrero.

El ex Presidente tampoco dejó pasar la oportunidad para referirse al conflicto territorial en Villa Mascardi, lugar en el que –opinó- “hay que aplicar la ley” dejando de lado la Mesa de Diálogo que propuso el Gobierno Nacional para no “legalizar a los delincuentes”.

Macri confió que la solución debe llegar de la mano de un trabajo similar al que hizo con Patricia Bullrich durante su  mandato: “poner un límite a estos pseudo mapuches, que no lo son, que se apropian de la vida de la gente, que impiden las inversiones en la región porque pasa acá, en Neuquén y en Chubut”. Además volvió a cargar contra el Gobierno Provincial, al que acusó se sumarse a la “inacción” de la administración nacional.

Antes de retirarse por pedido de sus asesores, reiteró un concepto que había dejado minutos atrás a quienes lo escucharon en el auditorio. Es que, ante un eventual nuevo gobierno de JxC, pidió dejar de lado la corrección política “que ha sido siempre una mentira” y pidió hacer lo que consideren correcto.

El máximo referente del Pro encargó a los suyos “poner el Estado al servicio de la gente y ocuparse de los problemas de la gente”, y tomó a Bariloche para hablar de la falta de caminos y rutas para conectarse con otros lugares promoviendo más trabajo para sus habitantes.

Por último evito hablar de su lugar en la coalición aunque deslizó: “Yo estoy, no me fui nunca, voy a  estar y estar siempre porque estoy comprometido desde el lugar que piense que mejor voy a aportar”.

FUENTE: Bariloche 2000