Patagonia contradictoria: turismo, reserva natural… y Central Nuclear

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El diario español El País nos sorprende con esta noticia “China empieza a exportar su tecnología nuclear al mundo”. ¿Quién es su primer cliente? La Argentina. ¿Y dónde haremos esta primera experiencia china? En Río Negro, sobre las costas patagónicas, al lado de una reserva natural. El negocio es tan grande que el gobierno de Cambiemos avanzó sin consultar a la ciudadanía y con claras intenciones de quebrantar varias normas nacionales de cuidados del medio ambiente, cuestiones legales y laborales. El gobierno provincial, sumiso recibe visitas chinas.

Al instalar la Central Nuclear en la Patagonia – entre las cuestiones ambientales, legales, laborales, contractuales, residuos tóxicos y demás – también hay que ponerse a pensar cómo seguiremos ofreciendo el producto turístico, deportivo y de Reservas Naturales de la región. Un turismo natural, costas libres de contaminación, espacios protegidos para las ballenas, lobos marinos y pingüinos, el avistaje de aves, el deporte, las aguas cristalinas, y el aire puro se llevan de las patadas con la instalación de una Central Nuclear en el medio del paisaje. Diga lo que se diga, se prometa lo que se prometa, el slogan publicitario de la Patagonia se tiñe de “contaminación”.  Y negar que el turismo es el principal ingreso de los rionegrinos sería de una necedad irracional.

Claro que ese es tan solo uno de los inconvenientes que observan quienes están en contra de la Central Nuclear. El NO a la central nuclear es demasiado amplio como para seguir ignorando la opinión de la ciudadanía.

China ya ha instalado 8 centrales nucleares, pero ninguna de ellas es 100% china, sino que se han basado en las experiencias y suministros de otros países, haciendo tareas conjuntas. Sin embargo este experimento que harán en suelo argentino, será el primero con el 100% de la tecnología, mano de obra y mantenimiento chino.

Prioridades para los chinos:

Desde que la ventaja principal del gigante asiático son los “costos” está claro que no hay oportunidad para incorporar ni mano de obra, ni tecnología nacional en este proyecto. Ellos como empresarios eficientes, se ocuparán de que todo lo que se firme les asegure no solo la libertad total de acción en nuestro territorio, sino el traslado de los empleados chinos, la industria china, y los futuros repuestos 100% comprados a China. Necesitan de esta libertad para demostrarle al mundo que ellos pueden llevar adelante un proyecto nuclear, solos. Claro que en el terreno de otro.

Sin entrar todavía en si queremos o no queremos la Central Nuclear en nuestra provincia, queda ya claro que toda la experiencia argentina en tecnología nuclear, toda la capacitación de nuestros científicos, o todo el potencial que argentina tiene en cuestión nuclear, no podría jamás ser incorporada o tenida en cuenta en este mega proyecto que tiene 100% rédito chino corriendo nosotros todos los riesgos – usando nuestro suelo, contaminando nuestras aguas, violando normas, leyes nacionales con total impunidad gracias a la liviandad del gobierno nacional actual.

Ni siquiera podemos como ciudadanos quedarnos tranquilos en el tratamiento de los residuos nucleares, no se responden preguntas de manera directa, no sabemos cómo serán tratados y el rumor es que eligieron nuestra tierra porque hay espacio para enterrar o esconder los residuos por un “largo tiempo”.

Mientras tanto el gobierno provincial acepta esto, sin que represente siquiera trabajo. Nuestro pueblo se queda día a día sin trabajo, estamos endeudados con los Fondos Buitre por varias generaciones y las perspectivas para cualquier esfuerzo regional se esfuman con acuerdos de este tipo.

Hay un riesgo reconocido:

El diario español lo señala con total claridad hacia el final de su nota, y es que China “no tiene experiencia en estos temas”

En su columna de El País, el periodista Xavier Fontdegloria, comenta que es importante para China firmar un contrato con cualquier país extranjero para dar confianza a más clientes que lo están observando.

Ese primer contrato experimental, vendría a ser el nuestro.

¿Por qué es importante? Porque el mundo le teme a China, y a su cultura. Esto no se basa en temores fantasiosos, sino en el poder que China ejerce sobre su territorio con claras limitaciones de garantías ciudadanas, con bajísimos derechos laborales y con una extralimitada capacidad del gobierno y las empresas a priorizar la productividad y eficiencia por sobre otras cuestiones que en el mundo han avanzado: derechos ambientales, derechos laborales, garantías ciudadanas, entre otros ítems que en el resto del mundo se consideran “derechos”.

Solo para poner algunos ejemplos:

-Pekín es la ciudad con mayor contaminación en el aire del mundo, la gente anda con barbijos, y hay monitoreo constante del aire porque hay días en que recomiendan NO sacar a niños y ancianos a la calle. Solo las familias muy adineradas pueden permitirse respirar aire mejorado y comprar agua importada. Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2017/01/17/la-contaminacion-en-beijing-la-ciudad-donde-ricos-y-pobres-no-respiran-el-mismo-aire/

-China es el país donde la gente vale por las horas que puede trabajar, y donde recién en el 2015 se aprobó que cada familia podía al fin tener dos hijos en lugar de uno. El único motivo por el que China por fin luego de 30 años cambió esta brutal política, es porque su población estaba envejeciendo, y la productividad necesita cuerpos jóvenes. Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2015/10/29/5631febf46163f27348b4645.html

-Como sería posible combinar las leyes argentinas con la cultura que importarán sin limitaciones los empresarios chinos, con sus propios empleados y sistemas de trabajo, no solo la contaminación y soberbia empresarial preocupan, sino cuestiones como la discriminación laboral y equidad de género. Es un país con otros códigos culturales, legales diferente y con un ejercicio de poder absoluto sobre la sociedad y el individuo. Con el nivel de “diálogo” que venimos logrando hasta ahora, es dudoso pensar en un diálogo fluido a futuro con una Central Nuclear ya instalada.

¿Está Macri jugando al Tropico4?

Solo como paralelismo, existe un juego llamado “Tropico4”, donde cada jugador es el presidente de un país, y una de las decisiones que puede tomar un presidente cuando su país está quebrado y necesita un golpe de dinero rápido, es aceptar que otro país instale una central nuclear en su territorio. Es una decisión de tanto riego y perjuicio en contra del territorio donde se coloca la central nuclear, que es considerado un manotazo de ahogado para quienes están realmente ya con todo perdido.

1-Me pregunto a modo de alerta, ¿Podemos nosotros lidiar con el gobierno Chino metiendo una Central Nuclear al lado de una reserva natural?

2-Pero también me pregunto, ¿está la argentina luego de 12 años de crecimiento, con un potencial científico propio que demostró estar a la altura, para este riesgo? Viendo que el gobierno actual destroza todo lo construido, incluyendo haber cerrado Atucha y dejando miles de personas capacitadas sin trabajo, ¿es necesario correr este riego?

3-Y me atrevo a decir a viva voz, ¿tenemos derecho en un abrir y cerrar de ojos, a permitir semejante riesgo para nuestro futuro, para nuestros hijos y nietos?

4-Y sin duda, voy a gritar cada vez más fuerte, ante el gobierno menos popular de los últimos 30 años, ¿está en condiciones el presidente de tomar esta decisión por todos nosotros, sin siquiera tenernos en cuenta?

No, no va más. Digan lo que digan de la central nuclear, estoy con todos quienes en las calles levantan la bandera de NO a la Central Nuclear.

Prensa Mario Ernesto Sabbatella

Legislador Río Negro, Bloque Fuerza Nacional y Popular

27 de Julio 2017

 

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